La Fundación Lilly presenta el Libro “Medicina Centrada en el Paciente. Reflexiones a la Carta”

La Medicina Centrada en el Paciente supone un reto extraordinario para todos los profesionales del sector sanitario

  • Realizar una verdadera medicina centrada en el paciente requiere una restructuración del actual sistema sanitario, así como mayor implicación de los pacientes.
  • Los expertos advierten de que el futuro de la medicina pasa por trabajar conjuntamente las nuevas evidencias y posibilidades que aporta la tecnología y la humanización.
  • Durante la presentación del libro se ha sugerido la posibilidad de una nueva disciplina: la “personómica”, en la que el paciente es el verdadero centro de la medicina.
  • Con este libro de carácter multidisciplinar y transversal en el que han participado de 40 autores, la Fundación Lilly reivindica que la medicina vuelva a poner el foco en el lado humano del paciente.

De izq. a dcha.: Nabil Daoud, Presidente de la Fundación Lilly, Joaquín Poch Broto, Presidente de la Real Academia Nacional de Medicina, y José Antonio Sacristán, Director de la Fundación Lilly y editor del libro.

Madrid, 21 de junio de 2018.- La Medicina Centrada en el Paciente no solo involucra al médico y al paciente, sino que supone un reto extraordinario, en el que tienen que colaborar todos los agentes del sistema sanitario: pacientes, profesionales sanitarios, políticos, gestores, investigadores y reguladores, entre otros.

Esta es una de las conclusiones del debate que ha tenido lugar con motivo de la presentación del libro “Medicina Centrada en el Paciente. Reflexiones a la carta”, una obra en la que han participado más de 40 autores aportando, con sentido crítico, su propia perspectiva sobre esta cuestión y con la que la Fundación Lilly pretende “que la medicina vuelva a poner el foco en el lado humano del paciente, esto es, en la persona que sufre la enfermedad”, explica su director, el doctor José Antonio Sacristán.

En este sentido, los expertos reunidos han coincido en señalar que actualmente, con la estructura actual del sistema sanitario, el ejercicio de la medicina no está centrado en el paciente, entendido como la persona que además de sufrir una enfermedad tiene unas circunstancias, valores o creencias individuales, sino en las enfermedades. Por su parte, y desde el punto de vista de la bioética, el doctor Manuel de los Reyes, especialista en Cardiología y miembro de Comité de Bioética de España, ha planteado su preocupación por “que exista una medicina centrada en otra cuestión que no sea la persona enferma. Si desgraciadamente ocurre así, ¿no habrá pervertido la profesión médica su fin primario priorizando cuestiones secundarias e intereses subjetivos, aunque legítimos?”, cuestiona a la vez que defiende la necesidad de equilibrar la ciencia y evidencia de la medicina con el arte médico de tratar a la persona.

Desde la Plataforma de Organizaciones de Pacientes, su directora María Gálvez reivindica un mayor protagonismo para los pacientes en su salud, pero no solo participando en la toma de decisiones sobre aquello que le afecta individualmente, “sino a nivel meso, estando presente en los ámbitos de gestión, y a nivel macro, en políticas sanitarias, a través de las organizaciones en las que se ha agrupado”. Para ello propone la participación de los pacientes en “la definición de las políticas públicas sanitarias que influyen directamente en las personas, más aún cuando tienen una enfermedad crónica. Es importante que se tenga en cuenta la visión del paciente sobre estas políticas para que puedan dar respuesta a lo que realmente es importante para la persona”. En lo referente a evidencia clínica, el doctor de los Reyes plantea cómo las guías clínicas actuales, “que son una orientación para adoptar decisiones clínicas y evitar el daño, pero que no necesariamente se ajustan a la realidad de lo que vemos en las consultas, deberían evolucionar hacia documentos en los que se incluya también las preferencias de los pacientes, es decir, trabajar de forma consensuada con Asociaciones de Pacientes”.Otro de los aspectos que se ha tratado durante la presentación del libro, es el impacto de la medicina centrada en el paciente desde el punto de vista de la gestión.

En opinión del doctor Carlos Mur, director gerente del Hospital Universitario de Fuenlabrada (Madrid), “el sistema normativo actual está todavía centrado en regular a los profesionales y las estructuras organizativas, la gestión de los procesos... aunque va siendo paulatinamente sustituido por la Medicina basada en el valor”. Así, señala que aplicar una verdadera medicina en la que se tengan en cuenta las preferencias del paciente no supondría un mayor coste que el actual. “La toma de decisiones compartida, la adherencia terapéutica del paciente (y su implicación en la promoción de la salud y no las prevenciones secundarías) reducirían los costes indirectos y compensaría probablemente el incremento del coste directo motivado por nuevas herramientas terapéuticas solicitadas por los pacientes implicados en su patología”, explica.

El futuro combinará la “personómica” y la medicina personalizada
“Vivimos en la época de la medicina personalizada, pero paradójicamente, la medicina está más despersonalizada que nunca. Vivimos en la época de la medicina de precisión, pero esta ha dado la espalda a la persona”, recuerda el doctor José Antonio Sacristán. Por eso, y ante la creciente hegemonía de disciplinas como las llamadas -ómicas (genómica, proteómica…), en el debate se ha sugerido crear una nueva disciplina para que la medicina se centre en las personas: la personómica. Sin embargo, advierten que tecnología y humanización deben ir de la mano. “MCP y medicina de precisión no son términos antagónicos. La primera engloba necesariamente a la segunda. La MCP es un concepto amplio que integra la individualización que procede de los genes, de la biología, y la personalización que proviene fundamentalmente del ser humano en el contexto de su circunstancia individual”, subraya el director de la Fundación Lilly.

Para María Gálvez, la salud digital “es una herramienta fantástica para que el paciente pueda formarse e informarse, solo hay que saber guiarle. Además, puede suponer un empujón para que se entienda que la salud no está en los centros sanitarios, sino que va ligada a la persona”. Y es que, desde su punto vista, “los profesionales sanitarios están cada vez más convencidos de que el modelo correcto de atención es el que les permite realizar su práctica clínica de la mejor manera posible y el que respeta los derechos de las personas que están atendiendo”.Optimista es también el doctor Carlos Mur, quien destaca que “estamos preparados para un cambio de cultura organizacional, de mentalidad colectiva para hacer frente al futuro”, un futuro que integra la Medicina Centrada en el Paciente y que, desde la perspectiva de la gestión, debe incluir el ejercicio normalizado de la profesión médica en el domicilio habitual del paciente, especialmente en casos de cronicidad y fragilidad. “Los beneficios son múltiples, el seguimiento en régimen de hospitalización domiciliaria permite no sacar a la persona de su entorno habitual, y aprovechar los recursos científicos y materiales de la Medicina actual”.En opinión de Manuel de los Reyes, el futuro de la profesión pasa por “combinar hipertecnología con trato humano”, una asignatura todavía pendiente en las facultades de Medicina, donde “de forma general, se exige mucho en la parte más tecnológica de la Medicina, pero enseñanzas como la comunicación o la empatía están devaluadas o se consideran poco importantes. Pero la realidad nos exige una nueva formación”

“Medicina Centrada en el Paciente. Reflexiones a la carta”
Prologado por el doctor Ciril Rozman, el libro “Medicina Centrada en el Paciente. Reflexiones a la carta”, que se incorpora a la Biblioteca de la Fundación Lilly, incluye más de 40 capítulos a modo de artículos. Con un carácter multidisciplinar y transversal, la obra está estructurada en cuatro bloques: el primero trata sobre el concepto de MCP y la humanización de la Medicina; el segundo, sobre la medicina personalizada en enfermedades como el cáncer, la diabetes o las enfermedades autoinmunes; el tercero, con el título “Pacientes, sociedad y sistemas sanitarios”, aborda el conflicto potencial que se deriva del enfoque poblacional e individual; mientras que el cuarto, analiza las implicaciones de la MCP desde diferentes puntos de vista como la educación médica, la economía, la ética o el lenguaje médico, entre otros.“Ojalá con este libro contribuyamos a lograr que el humanismo médico vaya impregnando poco a poco a nuestro sistema sanitario, de forma que, como soñaba Osler, los pacientes se beneficien del arte de una medicina científica, de una medicina más basada en la evidencia, pero también más humana”, concluye el doctor José Antonio Sacristán.

Sobre la Fundación Lilly
Desde 2001, la Fundación Lilly tiene como objetivo contribuir al fomento de la ciencia, al impulso de la medicina y a la promoción del humanismo médico. En el área de Ciencia, anualmente convoca los Premios de Investigación Biomédica, las Citas con la Ciencia y apoya diversas acciones de divulgación científica. En el de Medicina, destacan iniciativas como la Cátedra de Educación Médica, MEDES – MEDicina en ESpañol o su programa de gestión sanitaria. La iniciativa Medicina Centrada en el Paciente y las actividades, en torno a la figura del médico y humanista español Andrés Laguna o la difusión del legado de William Osler centran el área del humanismo médico.

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