Con la colaboración de la Fundación Lilly y organizado por la Real Academia Nacional de Medicina (RANM) se ha celebrado la XV edición de este curso

El XV Curso de Fundamentos Moleculares de la Medicina analiza las claves del lenguaje humano

  • Se han tratado temas como la evolución del lenguaje humano y los aspectos emocionales en su procesamiento, las bases neurobiológicas de la música o el funcionamiento del cerebro bilingüe, entre otros.

  • Este curso, dirigido por el profesor Enrique Blázquez, Catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad Complutense de Madrid, busca divulgar entre los recién graduados universitarios de diferentes áreas (Medicina, Biología, Química, Farmacia...) los últimos trabajos en Biomedicina de los científicos españoles.

Madrid, 29 de mayo de 2018.- La Real Academia Nacional de Medicina (RANM), con la colaboración de la Fundación Lilly, ha acogido los días 23 y 24 de mayo la XV edición del Curso de Fundamentos Moleculares de la Medicina, un encuentro que busca difundir los trabajos de investigación de los científicos españoles entre los recién graduados universitarios. En esta ocasión, las sesiones se han centrado en el análisis del lenguaje humano desde la perspectiva de las diferentes disciplinas biomédicas y se han abordado aspectos como su evolución y la influencia de las emociones en su procesamiento.

“Este año hemos intentado desarrollar los temas de forma integral, analizando aspectos morfológicos, fisiológicos, biomédicos y moleculares del lenguaje, y analizando  las condiciones o estructuras implicadas tanto en su desarrollo como en la salud y la enfermedad”, ha explicado el profesor Enrique Blázquez, director del curso y Catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid (UCM).

De izq. a dcha.: Prof. Enrique Blázquez, Prof. Luis Pablo Rodríguez, Secretario General
de la RANM de España y Prof. José Eugenio García-Albea.

Gracias a esta heterogeneidad, según explica el profesor Blázquez, los postgraduados inscritos provenían de muy diferentes áreas del conocimiento: Medicina, Biología, Química, Farmacia y Veterinaria, entre otros. Desde la organización, se destaca el caso de los traductores e intérpretes, que se inscribieron para poder actualizar desde el ámbito de la lengua todos los avances en el concepto y terminología de la Medicina.

El funcionamiento de un cerebro bilingüe
Una de las conferencias que más interés ha suscitado entre los asistentes ha sido “El cerebro bilingüe”, impartida por el profesor Albert Costa, investigador en la Institución Catalana de Investigación y Estudios Avanzados (ICREA). Para el Prof. Blázquez, “este interés se debe al hecho de que la experiencia de aprender un segundo idioma es un tema relevante para todos, los profesionales de la Medicina y la población en general”.

En su intervención, el Prof. Costa ha señalado que un elemento indispensable para el estudio del funcionamiento del cerebro bilingüe es la proficiencia del idioma (del inglés proficiency), es decir, la capacidad en el uso de una segunda lengua. Esta destreza constituye la principal diferencia entre el cerebro de los niños y el de los adultos para aprender una lengua. En el caso de los segundos, se requiere de una mayor actividad del desarrollo cerebral. Sin embargo, tal y como señala el Prof. Costa, cuando aumentan la práctica, la competencia y la proficiencia y se iguala el conocimiento en ambas lenguas, “las áreas cerebrales que se activan tanto en el procesamiento de una primera o segunda lengua tienen características similares”.

Cuando un idioma se aprende de pequeño, las áreas del cerebro que se focalizan en una segunda lengua -evitando hablar la primera- resultan más eficientes que cuando el idioma se estudia de adulto. Además, de mayor es más complicado aprender los sonidos y, por eso, se tiene acento al hablar. En cambio, el profesor Costa ha destacado que existen ciertas capacidades que son menos sensibles a la edad. Este es el caso del aprendizaje de palabras, una habilidad que se desarrolla durante toda la vida, ya que aprendemos palabras continuamente, incluso en nuestra lengua materna.

El profesor Costa explicó, además, hasta qué punto los bilingües pueden llegar a ser más eficientes en otras entidades cognitivas que no tienen que ver con el lenguaje, como por ejemplo la capacidad atencional. Esto, tal y como indicó el investigador de la ICREA, podría significar que las personas que han mantenido durante su vida el uso de dos lenguas cuenten con una mayor reserva cognitiva y un posible retraso en la aparición de los daños relacionados con la enfermedad de Alzheimer u otras demencias.

Los mecanismos neurobiológicos implicados en la música
Focalizándola desde el aspecto molecular, la música cuenta con un lenguaje propio, al igual que el gestual o el escrito. Por ello, el profesor Francisco Rubia, Catedrático Emérito de Fisiología de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), en su conferencia “Bases neurobiológicas de la música”, ha informado de su origen y de los mecanismos implicados en su comprensión.

En cuanto al origen de la música, no existe evidencia de si surgió ligada al lenguaje. Durante la ponencia, el Prof. Rubia ha expuesto la opinión de diferentes autores que apuntan que, probablemente, hace 50.000 años cuando tuvo lugar la explosión cultural surgieron la música y el lenguaje. De hecho, los primeros instrumentos aparecieron hace 30.000-40.000 años. “Si el Homo Sapiens se remonta a 200.000 años atrás, y ya contaba con el mismo cerebro, no se comprende por qué tardamos 150.000 años en alcanzar esa explosión cultural. Muchos autores barajan la hipótesis de que se produjera una mutación” , ha asegurado.

Respecto a los mecanismos implicados en su comprensión, el Catedrático de la UCM ha señalado que “tanto la música como el lenguaje tienen sitios muy diferentes en el cerebro”. De hecho, existen ejemplos de músicos que, tras sufrir lesiones cerebrales, perdieron lenguaje y música, y otros que solo vieron afectada una de las dos facetas. Esto depende de dónde se producen esas lesiones.

Asimismo, la música en el cerebro se encuentra en el hemisferio derecho (melodía) y en el izquierdo (ritmo). A los músicos profesionales, cuando empiezan a estudiar, se les activa el lado derecho. Sin embargo, cuando adquieren un mayor conocimiento, también se les desarrolla el izquierdo. En el caso de los músicos no profesionales, tan solo cuentan con la actividad del hemisferio derecho, el de la melodía. Y es que, como ha asegurado el profesor Rubia, “la música necesita cultivarse; se aprecia mucho mejor cuando se cultiva”.

Además, en la opinión de este experto, existe muy probablemente una predisposición genética para la música, ya que los niños la comienzan a una edad muy temprana. Sin embargo, aunque tengamos esa predisposición, su desarrollo depende del contexto, al igual que ocurre con las lenguas si no existe un entorno parlante.

Sobre la Fundación Lilly
Desde 2001, la Fundación Lilly tiene como objetivo contribuir al fomento de la ciencia, al impulso de la medicina y a la promoción del humanismo médico. En el área de Ciencia, anualmente convoca los Premios de Investigación Biomédica, las Citas con la Ciencia y apoya diversas acciones de divulgación científica. En el de Medicina, destacan iniciativas como la Cátedra de Educación Médica, MEDES – MEDicina en ESpañol o su programa de gestión sanitaria. La iniciativa Medicina Centrada en el Paciente y las actividades, en torno a la figura del médico y humanista español Andrés Laguna o la difusión del legado de William Osler centran el área del humanismo médico.

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